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Introducción
Azamshir es un mago, o almenos algo muy parecido. Nació con la habilidad de modificar la realidad a su antojo, cosa que le dio algunos problemas.
Capítulo I
Cómo empezó todo
Azamshir nació en el antiguo imperio persa. Hijo de un médico y un ama de casa. Hermano de otros seis, formaban una prolífica familia de siete hijos. Azamshir era el menor de ellos.
Cuando Azamshir nació era de noche y había una fuerte tormenta.
Al nacer todos se sorprendieron de su tono de piel albino y sus cabellos blancos angelicales. Sus ojos eran también blancos y deslumbrantes.
Capítulo II
Infancia
Cuando Azamshir iba creciendo iba demostrando sus poderes. Creando o destruyendo objetos a su alrededor. Formas geométricas coloridas, levantamiento de objetos telequinéticamente.
Sus padres tenían una mezcla de sentimientos. Por una parte sentían que su hijo había sido bendecido, pero por otra temían que semejante poder pudiera corromper y destruir la vida de Azamshir.
Así, que sus padres decidieron educarlo de forma restrictiva. Azamshir pronto se frustró debido a que le exijían usar con cautela su poder. Hasta tal punto de dejar de utilizarlo. "Es por tu seguridad, para que no te hagas daño".
Pero Azamshir sentía que podía hacer cosas buenas con su poder.
Capítulo III
Adolescencia
Al llegar a la adolescencia Azamshir había visto todos los lados de la sociedad. Los buenos y los malos.
Azamshir sintió de primera mano los aspectos más dañados de su mundo alrededor. La pobreza, la enfermedad, la vejez. Azamshir veía impotente como los males de sus congéneres podían ser resueltos con su poder.
Pero Azamshir se temía a sí mismo. Llegó a pensar que su poder podía causar estragos.
Así que Azamshir decidió crear un lugar de refugio. Un sitio donde poder crear y destruir a voluntad sin dañar a nadie más. Así que creo una realidad paralela, una dimensión alternativa llamada Azamshilaar
Capítulo IV
Ecuatoria
En la nueva realidad de Azamshilaar, Azamshir creó un nuevo mundo y lo llamó Ecuatoria.
Este nuevo mundo sería un paraíso donde vivir.
Lo cubrió de tierra color púrpura, y lo bañó en translúcidas aguas turquesas.
El terreno era desértico, pero lo pobló con varias especies vegetales de color azul oscuro y verde claro.
Azamshir créo formas de vida, critaturas sintientes que andarían por las dunas de Ecuatoria y aportarían su propia visión sobre el mundo.
Capítulo V
El ángelus
Por tal de preservar el órden en su nueva realidad, consciente de que un mal día podría arruinar su creación decidió crear el Ángelus, una formación de tres entidades parecidas a los ángeles o los dioses, con identidad propia y fiel, de los aspectos que él consideraba importantes. A saber:
- Serenitas: Dios de la serenidad
- Creatore: Dios de la creatividad
- Constantia: Diosa de la constancia
Capítulo VI
Reflejos / clones
Azamshir también creó clones de sí mismo. Reflejos de su persona. A cada uno asignaba un número en su toga lila para diferenciarse. Y así, sus clones también sabían con certeza que eran clones, y no el original. Azamshir creó 11 clones. Y al doceabo algo extraño sucedió.
Capítulo VII
Malikos
Azamshir había creado un clon de sí mismo con los aspectos más negativos de su personalidad. Y decidió llamarlo Malikos.
Malikos despreciaba la vida, y deseaba con fervor el sufrimiento de los demás.
Así que Azamshir decidió aislarlo, separarlo de la realidad y encerrarlo en una nueva realidad paralela, allí pretendía hablar en privado con él y comprenderlo.
Malikos fue enjaulado en un mundo inerte cubierto de montañas de ceniza. Azamshir decidió retirarle el poder de crear criaturas sintientes. Así que Malikos pobló su mundo de largas torres oscuras y autómatas de piedra que se movían a su voluntad. Pero eran incapaces de sentir. Así Azamshir prevenía que pudiera dañar a cualquier ser vivo.
Capítulo VIII
Viejos amigos
Azamshir viajaba volando grácilmente por las dunas y oasis del paraíso de Ecuatoria. Se divertía creando esculturas y monumentos sólo o con sus nuevos amigos.
Pero llegó un momento en que echaba de menos su auténtica realidad, la Tierra, y los amigos que allí tenía. Así que decidió regresar.
Capítulo IIX
Visita a Ecuatoria
Azamshir decidió visitar a su amigo Lusadar. Y le contó todas las maravillas que había creado en su nueva realidad. Y le invitó a venir y descubrirlo por sí mismo.
Entonces Azamshir teletransportó a su amigo Lusadar al mundo de Ecuatoria. Llegaron a la Ciudadela y desde allí pasearon y volaron juntos descubriendo Ecuatoria de nuevo.
Lusadar estaba sorprendido y encantado. Le maravillaban los paisajes de dunas lilas y las costas plácidas y turquesas.
-¿Porqué no traes a más gente? Esto es una utopía.
-Me da miedo que arruinen esta realidad, por eso prefiero invitar a la gente poco a poco. Así es como empecé confiándote a ti el secreto. - Contestó Azamshir.
Capítulo IX
Malikos otra vez
Azamshir tenía dudas sobre si debería invitar a más gente a Ecuatoria. Así que como cada vez que tenía dudas existenciales, iba a visitar a la parte más profunda de su ser. Malikos.
-Estoy confuso Malikos. Un amigo me dijo que debería abrir las puertas de Ecuatoria a las gentes de la Tierra. ¿Tú qué piensas?
-Pienso que es una fatídica idea, piensa en los estragos que causarás en esos simios y bárbaros. La perfección no cabe en sus mentes, enloquecerán y destruirán todo lo que quieres Azam. - Pausó Malikos. - Antes deberías enseñarles a arreglar su mundo antes de entregarles uno perfecto.
-Pero temo tocar la Tierra. Mis padres me enseñaron que podía hacer mucho daño.
-Esa es nuestra diferencia, yo no reniego de mi poder, ni permito que nadie lo limite. Soy mi propio dueño, no los resquicios de los miedos de mis ancestros.
Capítulo X
Amor
Azamshir descubrió el amor. Era una sensación similar a la de admiración o adoración. Sentía que su cuerpo se fusionaba con el de él. Pero nunca quiso decir su nombre, sólo que empezaba con X.
Capítulo XI
La pasión de crear
Lo que más disfrutaba Azamshir era crear. Moldear altas torres ornamentadas, cinceladas con escenas humanas y abstractas, de formas y seres extraños.
Azamshir dejaba volar su imaginación.
Capítulo XII
Un paraíso para todos
Azamshir descubrió que no había un mundo perfecto para todos. Sino que cada uno debía hacerse dueño y construir su propio mundo. Con la libertad para visitar el mundo de otros.
Así decidió crear un mundo común llamado Planilandia. Desde ese mundo se abrían portales en todas direcciones que llevaban a los mundos creados por cada uno.
Azamshir regaló el don de crear a todos los seres humanos. Y creó una realidad de realidades donde al fin todos podían hacerse responsables de la misión última, Crear tu propio mundo.